lunes, 21 de septiembre de 2009

BILBAO BILBAO - ENSAYOS ARRIAGA



MARIO BENEDETTI

"Preliminar del Miedo "



Por sobre las terrazas alunadas

donde se aman cautelosamente los gatos

y los brillos esquivan las chimeneas

creo que nadie sabe lo que yo sé esta noche

algo aprendido a pedacitos y a pulsaciones

y que integra mi pánico tradicional modesto



¿cómo desmenuzar plácidamente el miedo

comprender por fin que no es una excusa

sino un escalofrío parecido al disfrute

sólo que amarguísimo y si atenuantes?



los suicidas no tienen problemas al respecto

deciden derrotarse y a veces lo consiguen

entran en el miedo como en una piragua

sin remos y con rumbo de cascada

son los descubridores del alivio

pero la paz les dura una milésima



tampoco los homicidas se preocupan mucho

limitan el miedo a una coyuntura

desenvainan la furia o aprietan el gatillo

y todo queda así simplificado y yerto



pero los demás o sea los que venimos

tironeados por la maravilla

y perseguidos por el horror

los demás o sea los compinches de la duda

los candorosos los irresponsables

los violentos pero no tanto

los tranquilos pero no mucho

los deportados de la buena fe

los necesitados de alegría

los ambulantes y los turbados

los omisos de la vanguardia

los atrasados de la vislumbre



ésos qué haremos con el mundo

sino asediarlo a escaramuzas

desmenuzarlo con las uñas

extinguirlo con el resuello

desmantelarlo a mordiscones

hacerlo trizas con la mirada

dar cuenta de él con el amor

estrangularlo.

sábado, 29 de agosto de 2009

YOGURINHA SOBREACTUADA!!

" FINGIR SER NORMAL ES MAS COMPLICADO QUE SERLO..."

Letra de la canción
Malas costumbres
Intérprete: Cadena Perpetua

jueves, 23 de julio de 2009

EL PODER DEL AHORA - ECKHART TOLLE


EL PODER DEL AHORA - ECKHART TOLLE

CAPÍTULO UNO - La iluminación, ¿qué es eso?

Un mendigo había estado sentado más de treinta años a la orilla de un camino. Un día pasó por allí un desconocido. "Una monedita", murmuró mecánicamente el mendigo, alargando su vieja gorra de béisbol. "No tengo nada que darle", dijo el desconocido. Después preguntó: "¿Qué es eso en lo que está sentado?" "Nada", contestó el mendigo. "Sólo una caja vieja. Me he sentado en ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez ha mirado lo que hay dentro?", preguntó el desconocido. "No" dijo el mendigo. "¿Para qué? No hay nada dentro". "Échele una ojeada", insistió el desconocido. El mendigo se las arregló para abrir la caja. Con asombro, incredulidad y alborozo, vio que la caja estaba llena de oro.

Yo soy el desconocido que no tiene nada que darle y que le dice que mire dentro. No dentro de una caja como en la parábola, sino en un lugar aún más cercano, dentro de usted mismo.

foto: yogurinha borova by BLOODYGOLD

jueves, 21 de mayo de 2009

" Estados de ánimo " de MARIO BENEDETTI

Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.


FOTO : " ASÍ EMPEZÓ TODO (FOTOMATÓN) "Eduardo Gaviña

lunes, 18 de mayo de 2009

PEQUEÑO HOMENAJE a MARIO BENEDETTI

" No te salves "

Mario Benedetti



No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.




foto : Yogurinha Borova by PEDRO XIMENEZ

jueves, 7 de mayo de 2009

frases de MARK TWAIN


yb empty, originalmente cargada por YOGURINHA BOROVA.


" Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa. "


" Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva. "


" Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no. "


" Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla. "


" Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña. "


" Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover. "


" Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas. "


" El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte. "


" La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa. "


" Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco. "


" El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir. "


MARK TWAIN

domingo, 3 de mayo de 2009

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER - Milan Kundera

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER - Milan Kundera


" Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiro como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo.....Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte). Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera que quería: El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
(...)
Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada. Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
(...)
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes. "


foto : AUTORRETRATO - Eduardo Gaviña

domingo, 26 de abril de 2009

MIENTRAS TANTO




VIÑETA de MAFALDA - QUINO






Mientras Tanto
Silvio Rodriguez

Al que le disguste mi sincero afán
de decir la vida en mi canción,
(Al que no le guste mi razón de ser
de esta gran manía de soñar,)
sólo le diré que cuando pueda
colgaré mi voz de algún lugar común,
que cuando pueda dejaré mi forma de pensar,
que cuando pueda mi guitarra irá a parar al mar.
Pero mientras tanto,
yo tengo que hablar, tengo que vivir,
tengo que decir lo que he de pensar.
Mientras tanto,
pero mientras tanto,
yo tengo que hablar, cantar y gritar
la vida, el amor, la guerra, el dolor.
Y más tarde
guardaré la voz.

Al que se disguste con mi proceder
de esta gran manía de soñar,
solo le diré que cuando pueda
haré un gran bulto de canciones y me iré,
que cuando pueda seré viejo y ya no cantaré,
que cuando pueda mi guitarra no acariciaré.
Pero mientras tanto,
pero mientras tanto,
yo tengo que hablar, tengo que vivir,
tengo que decir lo que he de pensar.
Mientras tanto,
ay, pero mientras tanto
yo tengo que hablar, cantar y gritar
la vida, el amor, la guerra, el dolor.
Y más tarde
guardaré la voz

domingo, 19 de abril de 2009

El lenguaje perdido de las grúas / David Leavitt

GIF ANIMADO PEQUEÑO de LA MUJER GATO en NUEVA YORK

El lenguaje perdido de las grúas

Jeren lo encontró por casualidad. Estaba trabajando una tarde en la biblioteca - perdiendo el tiempo, en realidad-, hojeando índices de revistas y publicaciones psicoanalíticas en busca de algo que le proporcionara una clave, una nueva base para salir del descomunnal embrollo en el que estaba perdida. en siete años, había cambiado de tema docenas de veces: desde el abandono de niños pasando por la fenomenología de la adopción hasta los lenguajes perdidos y los niños que balbucean en sus dormitorios. con todo, periódicamente le renovaban la beca y, al parecer, seguirían renovándosela sin limitación de tiempo porque una parte de los profesores de la falcultad de Filosofía estaba convencida de que era un verdadero genio y el resto temía que , si le quitaban la subvención, pudiera volverse loca y volarles la tapa de los sesos con una escopeta de cañones recortados, como había hecho un graduado en matemáticas de Stanford. Inspeccionaba el índice, un poco harta ya pensando en la comida, cuando descubrió el resumen de un caso que la intrigó. estaba incluido en una colección de artículos de psicoanálisis guardados en unos estantes perdidos. Siguío la pista de la signatura y cogío el libro del anaquel. Leyó el artículo una vez, rápidamente y con un poco de ansiedad, saltándose frases para encontrar la tesis sostenida por el autor, tal y como había aprendido hacía tiempo. Luego volvió a leerlo más despacio. cuando terminó respiraba ruidosa e irregularmente, su pie golpeaba el oscuro suelo metálico de las estanterías y el corazón le latía con fuerza.
Era la historia de un niño, llamado Michael en un artículo , nacido de la violación de una adolescente posiblemente retrasada. hasta la edad de dos años vivió con su madre en un piso junto a un solar en construcción. La madre se pasaba el día entrando y saliendo del apartamento, perdida en su propia locura, apenas era consiente de la presencia del niño ni sabía cómo alimentarlo o cuidarlo. Los vecinos estaba alarmados por los lloros de Michel y muchas veces, cuando llamaban a la puerta para pedir a la madre que lo calmara, descubrían que el niño estaba solo. Salía a todas horas y abandonaba al niño sin nadie que lo vigilara. Pero, de pronto, un día el niño dejó de llorar. Al día siguiente, el silencio continuo. Y así durante varios días en los que apenas se oyó un ruido. Los vecinos llamaron a los bomberos y a los asistentes sociales, quienes encontraron al niño echado en su cama junto a la ventana.
Estaba vivo y presentaba un aspecto notable, a juzgar por la severidad con la que había sido descuidado. Jugaba pacíficamente en su mugrienta cama y se detenía cada pocos minutos para mirar por la ventana. Su juego no se parecía a nada de lo que pudieran haber visto antes. Miraba por la ventana y levantaba los brazos. Los movía dando sacudidas y se paraba. Se ponía de pie sobre sus flacas piernas y se caía, pero volvía a incorporarse. Emitía ruidos extraños con la garganta, una especie de chirrido. ¿Qué estaba haciendo?, se preguntaron los asistentes sociales. ¿A qué clase de juego está jugando?
Entonces miraron por la ventana y descubrieron varias grúas que levantaban vigas y agitaban con sus brazos únicos barras de hierro para su demolición. Cuando la grúa se levantaba, Michel se levantaba; cuando se inclinaba, él se inclinaba. Cuando los frenos chirriaban y el motor zumbaba, él chirriaba con los dientes o zumbaba con la lengua.
Lo cogieron y se lo llevaron. entonces, empezó a llorar de modo histérico. Era imposible calmarlo, completamente desconsolado al verse separado de su amada grúa. Años más tarde, siendo un adolescente, lo llevaron a un hospital psiquiátrico. Se movía como una grúa, hacía ruidos como una grúa y, aunque los médicos le enseñaron muchos dibujos y juguetes, sólo respondió a los dibujos de grúas y sólo jugaba con los juguetes de grúas. Sólo las grúas lo hacían feliz. Por ello recibió el nombre de "el niño grua". La pregunta que, leyendo el artículo, le vino a la mente fue ¿A qué suena todo esto? ¿A qué se parece? Ese lenguaje pertenecía exclusivamente al Michel y, con el, se perdió para siempre. Qué maravillosas, qué imponentes debieron parecerle esas grúas en comparación con las pequeñas y torpes criaturas que lo rodeaban. Todo el mundo, a su manera, pensó Jerene, encuentra lo que debe amar y lo ama. La ventana se convierte en espejo, sea lo que sea aquello que amamo, en eso nos convertimos nosotros.

El lenguaje perdido de las grúas
David Leavitt

martes, 7 de abril de 2009

LA CUERDA CORTADA / Bertolt Bretch

LA CUERDA CORTADA

La cuerda cortada puede volver a anudarse,
vuelve a aguantar, pero
está cortada.

Quizá volvamos a tropezar, pero allí
donde me abandonaste no
volverás a encontrarme.

Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens


Bertolt Bretch